Primeras evidencias: las cartas llegan primero a Europa
Europa recibe las cartas
Las cartas llegaron a Europa desde Asia en el siglo XIV1. La primera prohibición municipal de naipes se registró en Berna en 1367. Las ordenanzas contra los juegos de azar siguieron rápidamente, señal de la rapidez con que se extendió el nuevo juego. Pocas cartas medievales ordinarias han sobrevivido porque se usaban hasta desgastarse. Lo que se conserva suele ser material de lujo: barajas pintadas a mano por encargo, decoradas con pigmentos costosos y oro o plata.
Los documentos que se refieren a los naipes aparecen hacia 1375. El tarot, con el nombre de “triomphe”, no se menciona hasta principios del siglo XV. Esa diferencia es importante. Las cartas ya existían en Europa desde hacía décadas antes de que apareciera algo parecido al tarot en el registro escrito.
Un registro temprano, no el primero
Un registro de la corte de Ferrara de 1442 menciona el juego como carte da trionfi o triumphorum ludus, “cartas de triunfo”2. Los catálogos más antiguos consideraban esa nota como la primera mención. Es un registro temprano, no el más antiguo. El 16 de septiembre de 1440 el notario Giusto Giusti de Anghiari escribió que le había regalado a Sigismondo Pandolfo Malatesta un paquete de naibi a trionfi hecho para él en Florencia. Nerida Newbigin publicó una transcripción de ese diario en 2002. El historiador de cartas Thierry Depaulis reconoció posteriormente la entrada como el registro escrito más antiguo conocido de cartas de triunfo. La baraja de tarot que hoy nos resulta familiar acabó estandarizándose en 78 cartas: 22 triunfos, incluido el Loco, y 56 cartas de palos. Las barajas antiguas y las variantes regionales no siempre seguían esta disposición. Los cuatro palos provenían del mundo islámico, pero el principio del triunfo fue una invención europea. Hacia 1500 el término tarocchi aparece en un libro de cuentas de la corte de Ferrara, y la palabra francesa “tarot” está documentada en 15052.
El tarot como juego de cartas italiano del siglo XV
Juego de bazas y mecenazgo de élite
El tarot primitivo era un juego de bazas o de apuestas, no una herramienta de adivinación. No hay evidencia de que el tarot se inventara para uso oculto ni de que se usara para adivinación antes del siglo XVIII3. Una hoja de tarot del norte de Italia del siglo XV sin cortar, exhibida en una exposición del Museo Metropolitano de Arte, se hizo originalmente para un juego de bazas. Según la investigación de Michael Dummett, hoy se conoce la historia de las reglas del tarot salvo en sus comienzos.
Variantes regionales
Los principales centros italianos fueron Milán, Ferrara y Bolonia. Cada uno tenía su propio modelo de baraja y estilo de juego. A principios del siglo XVI, las variantes incluían la minchiate florentina, que añadía 19 triunfos extra, y el tarocchino bolonés, que omitía las cartas numéricas del 2 al 5. Junto a las barajas de lujo pintadas a mano circulaban barajas más económicas, xilográficas e impresas.
Barajas antiguas que se conservan: las cartas Visconti-Sforza
Tres barajas de lujo
Las barajas de tarot italianas iluminadas más antiguas que se conservan son las tres barajas Visconti-Sforza, hechas a mediados del siglo XV para mecenas de élite4. Generalmente se atribuyen a Bonifacio Bembo y su taller, aunque esa atribución no es segura; un estudioso ha propuesto a Francesco Zavattari en su lugar. Las cartas tienen una rica paleta cromática y fondos dorados con un trabajo intrincado.
Estas barajas se conservan en colecciones de museos y bibliotecas:
| Baraja Visconti-Sforza | Ubicación actual |
|---|---|
| Baraja 1 | Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos de Yale |
| Baraja 2 | Pinacoteca di Brera, Milán |
| Baraja 3 | Morgan Library & Museum, Nueva York; Accademia Carrara, Bérgamo; colección privada italiana |
Son artefactos de lujo pintados a mano y dorados, creados para el juego, no una prueba de adivinación temprana.
Dispersión y conservación
Una baraja Visconti-Sforza se dividió posteriormente entre la Morgan Library & Museum, la Accademia Carrara y una colección privada italiana; hay barajas separadas en Yale y en la Pinacoteca di Brera. En la primavera de 2020, conservadores, científicos de la conservación y curadores de Estados Unidos e Italia iniciaron un proyecto conjunto para comparar las tres barajas. El objetivo era identificar y comparar la composición de las barajas y estudiar sus materiales y técnicas.
El llamado Tarot de Carlos VI probablemente se originó en Bolonia. La identificación decimonónica de estas cartas como parte de la baraja personal de Carlos VI se considera hoy errónea.
Imágenes cortesanas y renacentistas en los triunfos
Petrarca y las procesiones alegóricas
La iconografía del tarot se basa en imágenes cristianas medievales, humanistas y cortesanas, especialmente en procesiones alegóricas y en I Trionfi de Petrarca. El término “triomphe” para los triunfos hace eco de la obra de Petrarca, aunque la secuencia de triunfos se parece más a una procesión alegórica o mascarada que al poema mismo. El Loco es un triunfo especial sin número, a veces numerado como 0.
Los cuatro palos tradicionales —espadas, bastos, copas y monedas— derivan del mundo islámico. Los triunfos, en cambio, se crearon en Europa. Desde Milán, el tarot se extendió a Francia, Suiza, Alemania y el resto de Europa.
Sin raíces en el antiguo Egipto
Los triunfos son esencialmente europeos, no del antiguo Egipto. La afirmación de que las cartas del tarot eran hojas de un antiguo Libro de Thot es una construcción ocultista posterior, no historia documentada. La narrativa del origen egipcio de Court de Gébelin, que apareció solo a finales del siglo XVIII, es históricamente insostenible y fue contradicha posteriormente por la egiptología. Cuando hoy ves una baraja de tarot de temática egipcia, estás viendo una capa ocultista moderna, no los orígenes del tarot.
El giro ocultista del siglo XVIII: Court de Gébelin y Etteilla
Court de Gébelin y el Libro de Thot
La reinterpretación ocultista de finales del siglo XVIII comenzó con Antoine Court de Gébelin, un pastor protestante y francmasón en París. En el octavo volumen de su Le Monde primitif, interpretó las alegorías del tarot como jeroglíficos egipcios que formaban un “Libro de Thot”. El volumen está fechado en 1781 en una fuente y en 1782 en otra; la fecha exacta de publicación sigue sin resolverse entre las fuentes.
Court de Gébelin conoció el tarot a través de la viuda del filósofo Helvétius. Su escrito fue un éxito de ventas de su época. Pero su historia del origen egipcio es una leyenda del siglo XVIII, no historia documentada. Las fuentes académicas y de bibliotecas nacionales describen esta afirmación como históricamente insostenible.
La adivinación pública de Etteilla
Etteilla fue el seudónimo de Jean-Baptiste Alliette, que vivió de 1738 a 1791. Publicó al menos diez libros sobre su interpretación personal del tarot entre 1783 y 1786. Antes de eso, había anotado y alterado tarots ordinarios a mano en lugar de crear una nueva baraja.
En 1788, Etteilla produjo su tarot grabado “rectificado”, financiado por la Société des interprètes du Livre de Thot. La baraja circuló desde marzo de 1789. Etteilla afirmaba que las figuras del tarot eran páginas deformadas del Libro de Thot y las redibujó con motivos egipcios como obeliscos, cocodrilos y la letra T de Thot. También integró la astrología en la baraja. Estas son afirmaciones ocultistas, no evidencia de origen egipcio.
Tras la muerte de Etteilla en diciembre de 1791, un discípulo, Melchior-Montmignon D’Odoucet, intentó asumir su sucesión. Algunas copias supervivientes de la baraja de Etteilla muestran a D’Odoucet escribiendo a mano su propio nombre y dirección sobre la dirección impresa del maestro.
A Etteilla se le llama a veces el primer tarotista profesional, pero esa afirmación se atribuye a historiadores anónimos y no debe tratarse como un hecho establecido. La idea de que fue el primero en asignar significados adivinatorios a las cartas y a las tiradas es también una opinión académica, no un hecho probado.
Tradiciones ocultistas francesas: Lévi y Wirth
Correspondencias cabalísticas
Éliphas Lévi vinculó los 22 Arcanos Mayores con las 22 letras hebreas y los cuatro palos con las cuatro letras del tetragrámaton (el nombre de Dios de cuatro letras). Asoció el primer triunfo, el Bateleur o Mago, con la primera letra hebrea, aleph. Esta es una interpretación ocultista posterior, no el origen histórico del tarot. El término “arcanos” aplicado al tarot fue popularizado por Paul Christian, cuyo nombre legal era Jean-Baptiste Pitois.
La lectura cabalística de Lévi influyó en una generación más joven de ocultistas, que la adoptaron mientras rechazaban la historia del origen egipcio. El sistema de correspondencias sigue siendo una capa interpretativa, no un hecho histórico.
Los triunfos cabalísticos de Wirth de 1889
Oswald Wirth dibujó y publicó un primer conjunto de 22 arcanos cabalísticos en 1889, colocando una letra hebrea en cada triunfo. Era francmasón. Su baraja se llamó tarot cabalístico “de los imagineros medievales”. En 1909 apareció Le Tarot divinatoire de Papus con ilustraciones de Jean-Gabriel Goulinat, continuando la tradición del tarot ocultista francés.
La baraja Rider-Waite-Smith y Pamela Colman Smith
Un hito de 1909
La baraja Rider-Waite-Smith se publicó en 1909, inspirada por Arthur E. Waite e ilustrada por Pamela Colman Smith5. Fue uno de los dos tarots completos de 78 cartas que aparecieron ese año; el otro fue Le Tarot divinatoire de Papus. Esta baraja se volvió internacionalmente influyente y hoy se usa ampliamente como tarot esotérico moderno. Ha sido reimpresa e imitada con frecuencia.
Las ilustraciones de Pamela Colman Smith
Pamela Colman Smith, la ilustradora que figura en la publicación de Rider de 1909, definió la baraja con sus ilustraciones.
Puedes ver el contraste con El Loco. En el tarot primitivo, el Loco es un outsider sin número, un triunfo especial sin número. El Loco de Rider-Waite-Smith es una carta de 1909, no una carta de juego del siglo XV. Sus capas interpretativas posteriores pertenecen a esa baraja moderna, no al origen del tarot.
Una comparación similar funciona para La Templanza. La carta histórica pertenece a la alegoría cortesana de los primeros triunfos, mientras que la versión de Rider-Waite-Smith de 1909 pertenece a una tradición interpretativa moderna. Si quieres la interpretación moderna completa, puedes explorarla en la página significado de la carta La Templanza.
Desarrollo moderno y legado histórico del tarot
Regreso a Marsella y adivinación moderna
En 1930, el fabricante francés B.-P. Grimaud publicó un “Ancien Tarot”, con lo que apoyaba un retorno a la tradición del tarot de Marsella. El tarot moderno ahora incluye muchas barajas interpretativas y usos, pero su origen documentado sigue siendo un juego de cartas.
Museos e historia crítica
Las colecciones de museos, las publicaciones académicas y las fuentes primarias permiten separar la evidencia documentada de las afirmaciones ocultistas posteriores. El tarot como depósito de sabiduría antigua, o como herramienta para el inconsciente, es una tradición interpretativa posterior, no un hecho histórico establecido.
El castillo de los destinos cruzados de Italo Calvino utilizó las imágenes del tarot Visconti y de Marsella como dispositivos literarios generadores de historias. Ese es un ejemplo del alcance cultural del tarot más allá del juego y de la adivinación. Para una visión práctica de cómo los significados modernos se construyen sobre estas capas, consulta la guía Significados de las 78 cartas del tarot.